Camas de hospital VS camas normales: algunos consejos para escoger la opción que más te convenga

Quien habla de adultos dependientes y largas temporadas en reposo necesariamente tiene que hablar de camas: después de todo, es aquí donde el paciente pasará 90% de su tiempo. Por esta razón, resulta crucial contar con el equipo óptimo, pues éste le permitirá al cuidador maniobrar sin problemas y al paciente descansar sin comprometer su integridad física. En este artículo analizamos los pros y los contras de las camas de hospital para ayudarte a tomar la mejor decisión.

No hay duda alguna: la vida cambia cuando, casi de la noche a la mañana, nuestros padres pasan de llevar una vejez relativamente activa e independiente a verse en la necesidad de guardar reposo absoluto en cama.

Además de las rutinas diarias, otro de los cambios más evidentes son las modificaciones que debemos hacer al entorno del paciente para garantizar su seguridad y confort. La cama es, quizás, uno de los elementos esenciales. 

Si tus padres o abuelos apenas inician su periodo de recuperación en cama, seguramente la posibilidad de adquirir una cama de hospital para facilitarles (y facilitarte) la vida ya cruzó por tu mente. No hay nada de extraño en eso. A pesar de que su costo inicialmente puede parecer elevado, lo cierto es que mantener a tu paciente en una cama de hospital tiene múltiples beneficios, entre los cuales destacamos los siguientes.

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Mantener a un adulto mayor dependiente tiene sus beneficios

Ventajas de las camas de hospital

Pensadas para largos periodos de reposo

Quizás el beneficio más evidente es que, a diferencia de una cama normal, las camas de hospital fueron concebidas para facilitar tanto la recuperación del paciente como las labores del cuidador o enfermero en turno: el tipo de colchón empleado, la altura, los barandales, las ruedas. Al usar una cama de hospital algunos de los pequeños inconvenientes cotidianos, como el que un cuidador deba agacharse demasiado para atender a su paciente o el riesgo de que este último se caiga de la cama por la noche, prácticamente desaparecen.

Cabecera 100% reclinable

Una de las cosas que más desespera a los pacientes en cama es el tener que guardar la misma posición durante horas. La falta absoluta de movilidad no sólo resulta psicológicamente agotadora, sino que también fomenta la aparición de escaras o úlceras por presión. En cambio, al recurrir a una cama de hospital que permite reclinar la cabecera es posible cambiar al paciente a la posición que más le convenga.

Las posibilidades son muchas: puedes sentarlo para ayudarlo a consumir mejor sus comidas, inclinarlo ligeramente para facilitar los tratamientos médicos o acostarlo completamente para permitirle descansar.

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Una cama de hospital permite al paciente estar en diferentes posiciones por tiempos prolongados

Barandales para evitar caídas

Una de las causas principales de heridas y lesiones graves en adultos mayores son justamente las caídas, especialmente aquellas que pueden ocurrir cuando el cuidador no está presente. La posibilidad de que nuestro paciente pueda tropezar con un objeto cualquiera o caerse de la cama cuando no estamos vigilándole es una inquietud que nunca abandona al cuidador cauteloso.

Por esta razón, adquirir una cama de hospital con barandales integrados puede marcar una auténtica diferencia en la rutina de cuidado. Saber que el adulto mayor bajo nuestro cuidado está seguro durante las noches permite que el cuidador realice sus labores con mayor serenidad. 

Cualquiera puede manipularlas

A pesar de su tamaño y aparente “complejidad”, las camas de hospital en realidad son increíblemente fáciles de operar, no se requiere de ninguna profesión o formación especial; están hechas para que cualquier persona pueda cambiar la posición del paciente. 

Por ejemplo, si quiero sentar al paciente para administrarle algún medicamento o permitirle comer, basta con girar la manija indicada (si la cama es manual). De igual modo, si quiero levantar sus piernas para favorecer la circulación, basta con usar la manija que está en las piernas. 

A pesar de que recurrir a una cama de hospital es de gran ayuda para el cuidado de tu familiar dependiente, la compra de este equipo no puede hacerse a la ligera. Más que desventajas en sí, los siguientes son algunos detalles que es importante mantener en mente antes de sacar la cartera. 

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Puntos a considerar antes de comprar camas de hospital 

Ocupan un poco más de espacio

Y por lo tanto, dependiendo del modelo, pueden requerir una recámara un poco más grande. Si las habitaciones de tu casa son pequeñas o tienen muchos muebles quizás tengas que instalar la cama en una habitación más grande, como la sala o el comedor. En cualquier caso, antes de comprar asegúrate de tomar las medidas de la cama y verificar que cuentes con un espacio dónde instalarla. 

Atención a la variedad de precios de las camas de hospital

Un consejo práctico: no te dejes llevar únicamente por el precio. Desafortunadamente, el mercado del equipo médico se presta bastante a la especulación: hay proveedores que ofrecen sus productos a precios impagables, y otros más que parecen malbaratarlos. El rango de precios de una cama de hospital va desde los $8,0000 MXP hasta los $24,000 MXP, dependiendo de si ésta es eléctrica o manual. 

Rentar es una buena opción… si sacas las cuentas primero. Para todas aquellas familias que no tienen la posibilidad de adquirir una cama de hospital de modo definitivo, la renta del equipo puede ser una opción atractiva. Si estás considerando esta opción, te recomendamos que hagas tus cuentas antes: analiza cuánto te costaría comprar una cama y, en base a eso, decide si el monto de la renta es apropiado. 

Por ejemplo, si el costo total del equipo es de $30,000 MXP, pero la renta mensual es de $8000 MXP y, encima de todo, planeas usar la cama por más de seis meses, quizás te convendría comprar en lugar de rentar. Recuerda que es perfectamente posible revender la cama una vez que ya no la necesites y así recuperar una parte de tu inversión.

¿Qué te ha parecido nuestra mini guía sobre camas de hospital? ¿Tienes alguna pregunta o comentario? ¡Dinos que piensas en los comentarios!

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Escrito porNara Lopez

3 comentarios en “Camas de hospital VS camas normales: algunos consejos para escoger la opción que más te convenga”

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